8

El derecho a la participación de niños, niñas y adolescentes en Colombia

Irene Cardoza A.

Politóloga

Universidad Nacional de Colombia

Especialista en comunicación política de EAFIT

Experiencia de más de cinco años de trabajo con niños, niñas y adolescentes


Un reto para los Planes de Desarrollo Territorial 2020-2023


Según el censo nacional de población y vivenda de 2018 (DANE, 2019), en Colombia somos más de 44 millones de habitantes, de los cuales, cerca del 31% son niños, niñas y adolescentes (NNA, en adelante).


Existe un reto, muy poco trabajado, para los movimientos progresistas y alternativos en Colombia: abordar desde una perspectiva crítica los procesos relacionados con los NNA. Esto parte de identificar falencias del Estado para garantizar los derechos, específicamente el que se refiere a la participación de NNA.


Si un territorio no escucha lo que ellos y ellas tienen que decir en relación con la gestión pública y la planeación territorial, seguiremos en el círculo vicioso en que las ciudades son planeadas por los adultos, quienes toman las decisiones acerca de cómo se vive la ciudad. En este contexto, los NNA no hacen parte de la planeación de la ciudad ni del espacio público, pues su ejercicio de habitar se reduce a asistir a una institución educativa y a estar en el tiempo libre dentro de la casa, en el conjunto cerrado con parques diseñados por adultos o, en el mejor de los casos, en cursos privados pagos por las familias. Esto sucede porque los gobernantes parten de la premisa de que para los NNA es peligroso estar en el espacio público. Se tiene la percepción de que se es ciudadano/na solo desde cuando se ejerce el derecho al voto, y pareciera que no es importante aprender a participar, pues finalmente la acción de sufragar, que se ejerce después de cumplir la mayoría de edad, sería la prioritaria[1].


El país cuenta con normatividad en cuanto a la vida de los NNA: Por medio de la Ley 12 de 1991 se aprobó la Convención sobre los derechos del niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se incluyeron derechos precursores al derecho a la participación de los NNA[2], que el Estado debe garantizar.


La Constitución Política colombiana de 1991, en su artículo 44 señala que:


Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, la salud y la seguridad social, la alimentación equilibrada, su nombre y nacionalidad, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión. Serán protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral, secuestro, venta, abuso sexual, explotación laboral o económica y trabajos riesgosos. Gozarán también de los demás derechos consagrados en la Constitución, en las leyes y en los tratados internacionales ratificados por Colombia.


Con la aprobación de la Ley 1098 de 2006, Código de infancia y adolescencia, el país avanzó en el interés superior sobre los NNA y en reconocerlos como sujetos titulares de derecho, gran avance si se tiene en cuenta la normatividad anterior, con el Código del menor de 1989 (Decreto 2737 de 1989) no se consideraba a los NNA como sujetos de derecho, sino como sujeto de protección, cuidado y asistencia[3], y mucho menos se hablaba del derecho a la participación.


Despues de la entrada en vigencia del Decreto 936 de 2013, el país organiza instancias del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, incluyendo en el artículo 8 un espacio de participación de NNA: "Cada municipio/distrito deberá definir la mesa de participación de niños, niñas y adolescentes correspondiente, con el liderazgo de la Mesa de Infancia, Adolescencia y Familia o quien haga sus veces" (Decreto 936 de 2013).


Se considera entonces, que la participación de NNA es un derecho, que se refiere a:


los procesos de compartir las decisiones que afectan la vida propia y la vida de la comunidad en la cual se vive. Es el medio por el cual se construye una democracia y es un criterio con el cual se deben juzgar las democracias. La participación es el derecho fundamental de la ciudadanía (Hart, 1993 p. 5).


UNICEF Colombia ha desarrollado una manera de promulgar y de hacer asimilables a los NNA sus propios derechos. El derecho número 12 se plantea así: "Tienes derecho a opinar y a que esa opinión sea tenida en cuenta cuando las personas adultas vayan a tomar una decisión que te afecte. Los Estados deben garantizar los mecanismos para escucharte, de acuerdo con tu edad y madurez" (Unicef, s.f.).


Frente a la aplicación de esta normatividad, solo hasta 2014 el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar publicó una serie de documentos con el fin de movilizar el derecho a la participación en varios entornos (dentro del ICBF, en la gestión pública, etc.), materializando el derecho consagrado en la Constitución de 1991.


La garantía del derecho a la participación debe ser significativa, es decir, que las opiniones, sugerencias y aportes de quienes aún no cumplen la mayoría de edad sobre decisiones que afecten su vida, han de ser tenidas en cuenta en la gestión pública por medio de procesos continuos, por medio de una metodología adecuada.


Esta visión trasciende la participación manipulada, en cuyo contexto la población es utilizada para manifestar intereses ajenos; la participación decorativa, que consiste en que los NNA están en eventos de adultos para adornar, muy común en la política tradicional (por ejemplo, en eventos públicos, en los que personalidades se toman fotos con los NNA sin que haya proceso previo, ni signifique compromiso posterior), o la participación simbólica, que se da cuando los NNA presentan sus principales preocupaciones y sugerencias y no son tenidas en cuenta (Hart, 1993).


El resultado del proceso de participación significativa de NNA debería consistir en que, por un lado, las voces diversas de los NNA sean escuchadas y tenidas en cuenta por parte de los tomadores de decisiones y que, con base en ellas, se haga inversión social ajustada a sus necesidades, lo cual traería como concecuencia que se cuente con su apoyo para el desarrollo de las inversiones.


De otro lado, la participación desde la perspectiva de los NNA es importante, pues se fortalece la capacidad de argumentar, de aprender en la diferencia, de entender asuntos de la gestión pública, pero, en especial, de lograr que los sueños se pueden hacer posibles, pues el lugar que habitan les escucha y les tiene en cuenta para las decisiones. Este último elemento es fundamental para que la gestión pública sea más cercana a las realidades de los habitantes, pero sobre todo para construir ciudadanía crítica comenzando por los más pequeños, lo que a mediano plazo se verá reflejado en el fortalecimiento de la democracia, más allá de su dimensión representativa, pues los niños, las niñas y los adolescentes serán ciudadanos que habrán vivido espacios de participación reales.


En la actualidad, los gobiernos municipales y departamentales atraviesan por un momento de especial importancia para la planeación territorial, pues en los primeros cinco meses de este año se deben aprobar los planes de desarrollo territorial, que son la hoja de ruta en la que "se deben definir las líneas estratégicas que orientarán la gestión del municipio o departamento en los próximos 4 años, para asegurar un mayor bienestar de la población a través del cierre de brechas socioeconómicas y el desarrollo del municipio o departamento" (Departamento Nacional de Planeación, 2019).


Los municipios y departamentos tienen un reto fundamental para formar ciudadanía comenzando por los más pequeños de sus territorios: deben incluir a los NNA en cumplimiento de la Constitución, de la Convención Internacional de los Derechos del Niño y de la Ley 1098. Más allá de verles como población vulnerable, deben entenderles como sujetos de derechos, pues "La garantía de sus derechos y la promoción de su desarrollo integral incide de manera significativa en las trayectorias de vida de la población, tanto a nivel individual como colectivo" (ICBF, s.f., p. 3)[4].


Se entiende en Colombia que los programas de gobierno son los documentos en donde se establecen los compromisos y responsabilidades que comparten los gobernantes y los ciudadanos sobre el presente y futuro de la entidad territorial. Estos compromisos y responsabilidades se imponen por los ciudadanos en las elecciones y son de obligatorio cumplimiento, a través de los planes de desarrollo, en virtud del voto programático consagrado en el articulo 259 de la Constitución Política de 1991 y en las Leyes 131y 134 de 1994, y 741 de 2002 (Departamento Nacional de Planeación, 2015).


Para el caso de los programas de gobierno de quienes hoy son mandatarios territoriales, no se evidencia como prioridad la inclusión de temáticas relacionadas con la población menor de 18 años. Según un análisis del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (2019) solo el 10% de los municipios en el país incluyen la atención a NNA migrantes y solo el 23,9% de ellos planteó en su programa de gobierno la prevención y erradicación del trabajo infantil. El 39,4% tuvo en cuenta la promoción y acceso de NNA a espacios de participación. Parece que los gobernantes incluyen a los NNA en actividades lúdicas y deportivas en un 92,7% y para procesos artístico y culturales en un 92%.


Los gobernantes y sus equipos de planeación tienen estos meses para integrar las dimensiones del desarrollo de los NNA a sus planes de desarrollo, en especial para incluir escenarios que garanticen el derecho a la participación de forma permanente, de tal manera que los que hoy son menores de edad tengan posibilidades reales de construir un país del tamaño de sus sueños.


Referencias

  • Constitución Política de la República de Colombia. Gaceta Constitucional No. 116 de 20 de julio de 1991
  • Decreto 2737 de 1989. Diario Oficial No. 39.080 de 27 de noviembre de 1989
  • Decreto 936 de 2013. Diario Oficial No. 48.786 de 10 de mayo de 2013
  • Departamento Nacional de Estadísiticas (2019) Censo Nacional de población y vivienda 2018 Colombia. Recuperado de: https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/demografia-y-poblacion/censo-nacional-de-poblacion-y-vivenda-2018/cuantos-somos
  • Departamento Nacional de Planeación (2015). Orientaciones para la construcción de programas de gobierno. Recuperado de https://www.undp.org/content/dam/colombia/docs/Gobernabilidad/undp-co-programasgobierno-2015.pdf
  • Departamento Nacional de Planeación (2019). Kit de Planeación Territorial. Recuperado de: https://portalterritorial.dnp.gov.co/kpt/
  • Hart, R. (1993) La participación de los niños: de la participación simbólica a la participación auténtica. Recuperado de: https://www.unicef-irc.org/publications/pdf/ie_participation_spa.pdf
  • ICBF (2019) Consolidación de análisis de programas de gobierno. Recuperado de: https://www.icbf.gov.co/system/files/0-_nal_programa_de_gobierno.pdf
  • ICBF (s.f.) Lineamiento Estratégico de orientaciones para la inclusión de la primera infancia, infancia, adolescencia y las familias en la planeación territorial.
  • Ley 12 de 1991. Diario Oficial 39640 de enero 22 de 1991
  • Unicef (s.f.) Derecho 12: opinión de niños, niñas y adolescentes. Recuperado de: https://www.unicef.org/colombia/derecho-12-opinion-de-ninos-ninas-y-adolescentes



Descarga el archivo aquí:

File Name: Izq83_art0_20200312-204700_1
File Size: 441 kb
Download File
 

Comentarios

No hay comentarios por el momento. Se el primero en enviar un comentario.
¿Ya està registrado? Ingresa Aquí
Invitado
Jueves, 02 Abril 2020

Imagen Captcha